Una parte fundamental de la convivencia es dotar al centro de herramientas prácticas para que sus equipos sepan detectar, gestionar y prevenir situaciones de riesgo de forma coordinada.
El objetivo es tener claridad sobre qué hacer, cuándo intervenir, con quién comunicarse y cómo escalar situaciones de convivencia según la función y responsabilidad.
De esta manera, el centro consolida sus capacidades internas, mejora la coordinación entre equipos y adquiere conocimiento que puede seguir utilizando de forma autónoma y sistemática, integrando así la convivencia en la propia cultura de la organización.
Una parte fundamental de la convivencia es dotar al centro de herramientas prácticas para que sus equipos sepan detectar, gestionar y prevenir situaciones de riesgo de forma coordinada.
El objetivo es tener claridad sobre qué hacer, cuándo intervenir, con quién comunicarse y cómo escalar situaciones de convivencia según la función y responsabilidad.
De esta manera, el centro consolida sus capacidades internas, mejora la coordinación entre equipos y adquiere conocimiento que puede seguir utilizando de forma autónoma y sistemática, integrando así la convivencia en la propia cultura de la organización.